La familia Pujol se sienta en el banquillo doce años más tarde. Por alguna oscura razón la justicia se torna lenta a veces y otras es veloz. Contra el fiscal, a la velocidad del rayo. El juicio contra Jordi Pujol llega tarde y cansado, fuera de los focos, apenas es noticia. Quizás ya nadie quiere acordarse del desastre, a nadie le gusta reconocer que proviene del horror. Así, a pesar de la tardanza y la pereza, no puedo evitar echar la mirada atrás y recordar el largo desierto, el oscuro y largo desierto que fueron los gobiernos de Pujol, el mal profundo que le infligió a la sociedad, no tan solo a la catalana aunque especialmente a la catalana. Fueron aquéllos años muchos años y muy pútridos. Gracias a la edición en facsímil del primer número de El Triangle, enero de 1990, en el 35 aniversario que acabamos de celebrar, recuerdo cosas que todavía retumban en los rincones de la memoria de la infamia y llego a sentir algo parecido a la vergüenza ¿de veras vivimos todo esto sin apenas inm...
Este es el diario de un catalán no nacionalista, lo que podríamos llamar, siguiendo a Habermas, un patriota constitucional, partidario de la igualdad en la diferencia.