Se trata de lo de Ceuta pero no se trata de lo de Ceuta. Cualquiera puede entender que los políticos usen el incidente ceutí para sus fines, ya sean legítimos o espúreos. Lo que cuesta de entender es que la empatía haya desaparecido del discurso. O del relato, com prefieren algunos. Lo que yo veo en Ceuta son personas como yo, seres humanos como yo y sin más adjetivos. Quizás seres humanos engañados por un algoritmo, como yo. Quizás desesperados por vivir bien o por vivir algo mejor si puede ser, como yo. Personas sentadas en una playa esperando un bocado y la promesa de un futuro, personas que nada tienen que ver con las jugarretas de la geopolítica, con las estrategias de los partidos. Al otro lado veo a personas desconcertadas por ser ciudadanos de una ciudad fronteriza, descorazonados y atónitos. Personas que son tan víctimas como las anteriores de un mundo cada vez más bestia y más cruel, en donde la supervivencia diaria convive con el mundo de los ultraricos que se lo miran en un...
El periodista ha decidido reducir una vida a la categoría de "sintecho". La nota de prensa es escueta: fallece un sintecho en Castelldefels. Así me entero de que, si me muero hoy, la nota de mi defunción podría ser la muerte de un "contecho", quizás de un "techado". Debería consultarlo en el diccionario de la RAE. En realidad, de todos modos, el hombre vivía en el cubículo de un cajero automático de La Caixa y, por consiguiente, resguardado por el techo del banco. ¿Acaso no viven miles de personas bajo un techo propiedad de La Caixa? Hace muchos años, cuando me gustaba tanto andar arriba y abajo por las calles sin dirección ni más propósito que andar y mirar lo que hacen los hombres y las mujeres, las curiosidades de la arquitectura popular, las tiendas antiguas, los libreros de viejo, los bares solitarios y sombríos, conocí a un hombre muy mayor que no tenía casa. Le dejaban dormir en un garaje, a cambio de una somera vigilancia nocturna que actuaba como ...