San Federico de Utrecht, cuya onomástica se celebra el 18 de julio Nací hace 62 años, de modo que crecí en los rescoldos del franquismo. Franco murió cuando tenía 11 años. La transición, fuese lo que fuese, me pilló en la pubertad y la adolescencia. En las primeras elecciones democráticas yo todavía era menor de edad, pero asistí con devoción a la mesa electoral y me quedé a observar el recuento hasta las tantas mientras mis padres se preocupaban por mi ausencia. Creí estar asistiendo a algo muy importante, estaba convencido de ello. Mis años en el Instituto San José de Calasanz fueron años intensos, de aprendizaje de las asambleas y las huelgas, descubrí a la CNT, a los comunistas radicales, a los nostálgicos del franquismo. Tuve un profesor de matemáticas andaluz que había vivido muchos años en Euskadi y que, en clase, soltaba discursos muy encendidos en favor de ETA y del sexo libre. Yo tenía la viva impresión de estar asistiendo a la historia des de la primera fila, y me acost...
Ya sabrán ustedes que, tras múltiples reformas educativas, a día de hoy es posible promocionar de curso con cuatro asignaturas suspendidas y poco importa que esas cuatro sean catalán, castellano, matemáticas e inglés. Esta es la realidad de nuestra educación, tanto en primaria como en secundaria. Un niño puede pasar de la primaria a la secundaria con cuatro o más asignaturas suspendidas. Una vez en la secunadria, podrá seguir así hasta que al fin le den un certificado de estudios (que no es la graduación, si no un documento que acredita su estancia de cuatro años en un centro de secundaria). Con ésta acreditación no tendrá acceso a estudios superiores (ni Bachillerato ni Ciclos Formativos), aunque el sistema le pone al alcance unos pseudoestudios paliativos que, con mucha suerte, quizás le abrirán alguna puerta en el mundo laboral, pero obviamente en el sector precarizado. A fin de cuentas, pues, sucede algo dramático: el sistema educativo, cuya función según la ley es igualar las opor...