En Venezuela hay niños que han resistido decenas de horas bajo los escombros, decenas y decenas de horas luchando sin desfallecer por seguir vivos y con la esperanza de salir de ese sepulcro en el que pretendió enterrarles un terremoto. Son imágenes escalofriantes y a la vez muy poderosas, que nos hablan del impulso vital y de la energía que la vida desarrolla para seguir ahí. El deseo de seguir vivo emociona y conmueve, ya que nos remite al impulso vital de cualquier animalito, de cualquier planta para resistir, florecer, permanecer. Este planeta es el único planeta con vida en todo el universo conocido. Por lo visto, el planeta ha resistido varios cataclismos y extinciones masivas de los seres vivos. En el mismo día en el que por la mañana veo en las noticias las imágenes de esos niños rescatados después de varios días entre las ruinas de lo que fue su casa, en la oscuridad, sin agua y sin comida, me hablan del suicidio infantil y juvenil en España. Me lo cuenta alguien que, por su t...
Se dice que uno es conservador cuando prefiere que nada cambie. Se dice que lo opuesto al conservador es el progresista, el que prefiere el cambio. Generalmente, se le atribuye al conservador un talante derechón y tradicionalista, amante de los toros y del fútbol, de la mujer en casa, el aborto prohibido por inmoral y la pena de muerte aprobada por moral, la peineta y la sardana ( la sardana si usted es conservador español en versión catalana). El conservador solía ser carlista, de los fueros y de lo nuestro. Se piensa que el progresista es de moral ligera, ecologista, partidario del matrimonio igualitario, tolerante con las disidencias, partidario del derecho a la eutanasia y más bien ateo. O agnóstico. Se piensa que el progresista ama la libertad como el mayor bien posible. A día de hoy, en España, las cosas se han complicado. En España hablan más de la libertad los conservadores, del mismo modo que en Argentina el señor Milei grita, con ahínco leonino "libertad, carajo". L...