Hubo un tiempo, a finales de los años 60 y 70 del siglo pasado, en el que la renovación pedagógica catalana fue el faro de la educación española. Cualquiera diría que las escuelas catalanas (solo algunas escuelas catalanas, privadas o muy privadas) estaban aportando el cambio a la educación franquista, atrasada y ridícula. Todo el mundo estaba dispuesto a exclamar que en Cataluña la educación era mucho más moderna. Por aquéllos tiempos proliferaron los centros inspirados en Montessori, en Freinet y en modelos procedentes de la Escuela Moderna (el modelo republicano, recuperado 30 años después de la guerra). Hay que precisarlo: estos centros eran pequeñas escuelas privadas, generalmente situadas en bonitos chalés de Sarriá, aunque alguna hubo en barrios obreros. En aquéllos tiempos, las familias que se lo pudieron permitir llevaron a sus hijos e hijas a aquéllas escuelas avanzadas de los chalés bonitos. Allí estuvieron los hijos de Jordi Pujol, así como los de Joan Raventós. También est...
El malestar en la docencia catalana (así como en otras partes de España) se ha manifestado con las continuas huelgas, protestas y reivindicaciones que arrecian des de principios de 2026. A día de hoy todavía no se sabe si se ha firmado la paz con la Conselleria d'Educació, depende de algo tan etéreo como el referéndum que el sindicato corporativo USTEC ha organizado y cuyo resultado se sabrá el jueves 4 de junio. En el caso de que no haya pacto, el curso terminará con huelgas amén de otras posibles formas de presión. Dicen los docentes que se han hartado de los sueldos bajos (un docente catalán cobra menos que un docente de la inmensa mayoría de las demás comunidades autónomas), de la cantidad tan elevada de alumnado en el aula, del exceso de burocracia y de la concreción del Decreto de Escuela Inclusiva (por decirlo en pocas palabras). Lo de la escuela inclusiva significa, para simplificar, la incorporación a la escuela ordinaria de alumnado con necesidades educativas especiales. ...