Ha cumplido los 91 y vive sola en una casita que parece un museo, en donde está todo lo que adora, más que un museo es un templo abigarrado, apenas queda un palmo de pared libre en donde añadir alguna nueva foto, apenas unos centímetros encima de los anaqueles para añadirle otro recuerdo. Aunque a estas edades ya se crean pocos recuerdos nuevos, pasan pocas cosas y las que pasan, la verdad sea dicha, parecen livianas y sutiles, y se desvanecen como los sueños de la siesta, sin dejar rastro. El pequeño templo al dios del hogar, eso ya lo hacían los antiguos romanos. Y aunque hay vírgenes y jesucristos, el templo está dedicado a la memoria familiar, al paso por la vida y a los que la han acompañado. Ahí está el hijo único, del que se puede seguir su vida desde el niño en blanco y negro al joven graduado, al adulto serio con traje y corbata, al hombre ya mayor que sonríe con esfuerzo desde la lejana Inglaterra a donde se fue a trabajar para no volver, quizás unos días en verano y a veces ...
Cinco ex-consellers de Cultura (bueno, tres ex-consellers y dos ex-conselleres) han denunciado por prevaricación a la jueza que obliga a devolver los frescos de Sijena a Aragón. La denuncia reincide en el discurso indepe cansino y caducado, una vez más. El viejo y olvidado "ho tornarem a fer" se ha convertido en un degradado "no pararem de donar la llauna amb lo nostre". En este caso, las pinturas de Sijena, una historia rocambolesca y triste que, a fin de cuentas, trata sobre unas pinturitas bastante flojillas. Quizás la inminencia de la Semana Santa ha iluminado a ese puñado de ex altos cargos, uno pendiente de dar cuentas a la justicia y residente en Waterloo (sin que se sepa muy bien a qué dedica su vida) y otra pendiente de si ingresa o no en el talego por varios delitos relacionados con la eterna codicia y la delincuencia común, pero no con la cosa independentista, aunque la señora Laura Borràs se confunda. Un rasgo que define a la mayoría de los consejeros de...