En mi casa, el tema de la guerra y los exiliados y las víctimas era cuestión que siempre estaba ahí. El abuelo materno fue el último Comisario de la cárcel de Montjuic en época republica, exiliado en 1939. Tuvo que irse, no había alternativas. Si le hubieran detenido, habría sido fusilado sin dudar. Siempre vi sus fotos, los escasos recuerdos que había guardado mi abuela. Escasos porqué tenía miedo de las inspecciones sorpresa de la policía de Franco. El abuelo murió en Montpellier en 1941, mientras el hombre imaginaba la debacle del ejército alemán y soñaba la invasión de España por parte de los aliados. Jamás supo que sus sueños se romperían, y quizás eso es lo único bueno que soy capaz de ver en su situación. Aunque no sea nada bueno morir a los 40 años. Lo llaman memoria histórica o memoria democrática, pero para mi solo es la memoria. La memoria que heredamos. En mi caso, la memoria de los vencidos. Des de muy pequeño supe que esa memoria heredada era la memoria de una guerra que ...
Este es el diario de un catalán no nacionalista, lo que podríamos llamar, siguiendo a Habermas, un patriota constitucional, partidario de la igualdad en la diferencia.