Dicen los señores de Volkswagen que van a cerrar el 25% de su producción. El dato tiene algo de ambiguo, aunque me imagino que no tardaremos en saber los pormenores: fábricas cerradas, modelos de coche que desaparecen, obreros que se van al paro, empresas subsidiarias al carajo, muchos más trabajadores al paro, etc. Otro golpe a la economía alemana y, por consiguiente, a la europea. En España no nos libraremos del desastre. La noticia del cierre de una cuarta parte de Volkswagen insinua, también, que el problema es la bajada de ventas, relacionada con el aumento de ventas de los coches chinos. Otra vez, de nuevo, los culpables somos lo de abajo. Ya éramos culpables del cambio climático por nuestra manía de persistir en usar nuestro viejo coche de gasolina y ahora caerá sobre nuestros hombros humildes el hundimiento de la fábrica alemana y el paro de nuestros vecinos. Lo cuentan de tal forma que casi consiguenn que me sienta culpable por no haberme comprado un Volkswagen cuando pude per...
Este es el diario de un catalán no nacionalista, lo que podríamos llamar, siguiendo a Habermas, un patriota constitucional, partidario de la igualdad en la diferencia.