Ir al contenido principal

EL ESPINOSO ASUNTO DE LA LECTURA

Un fantasma recorre Europa, uno más. No se trata solo de la ola ultraderechista: las nuevas generaciones no leen y, si leen, no comprenden lo que han leído. Quizás el descenso en comprensión lectora y la ola ultraderechista sean primas hermanas, por supuesto. Es preocupante lo de la lectura comprensiva, aunque también detecto una colección de mitos y leyendas alrededor de la lectura que creo que se deben cuestionar. Lo voy a intentar en no muchas líneas, a ver si ustedes llegan hasta la última, en donde (se lo advierto) no hay ningún giro de guión espectacular ni ningún "momento what the fuck".

1- Las lecturas que se dan al alumnado de nuestras escuelas ¿son adecuadas? ¿Son interesantes?. La literatura bajó un peldaño cuando se inventó la "literatura infantil", y aunque es una opción cargada de buenas intenciones, no siempre da buenos resultados. A mi, como docente, me cuesta mucho encontrar textos seductores, que creen ganas de seguir leyendo y de saber más. Voy a ser sincero: la inmensa mayoría me parecen aburridos, inanes y faltos de ritmo. Si lo que sucede en estas historias me aburre a mi, que soy lector, ¿qué sentirán los niños y las niñas a quién se les obliga a leerlos? Les diré qué criterio sigo para escoger: si el libro me parece interesante a mi, me parece adecuado para niños y niñas. La mayoría de los textos que ofrecen las editoriales especializadas, muy a menudo son libritos con una gran carga didáctica centrada en la cosa emocional pero de un escaso interés en el mundo de los pequeños. Hace poco días, un alumno de 9 años me contó que está leyendo a Julio Verne y que se lo está pasando en grande. Es cierto que se trata de un texto adaptado a un lenguaje más próximo al actual y ligeramente resumido, pero la obra de Verne está ahí con sus aventuras, sus héroes oscuros, sus fenómenos extraños y sus personajes muy locos que no se adecuan para nada al universo de la corrección moral y de la "educación emocional" en boga en estos días. Y, sin embargo, las obra de Verne siguen siendo interesantes. Si ustedes se repasan las obras seleccionadas para el alumnado de la Educación Secundaria en Cataluña descubrirán que son obras incapaces de conectar con el alumnado. La prioridad nacionalista les obliga a leer autores catalanes soberanamente aburridos y desconectados de nuestro mundo actual. Esos autores nunca fueron y nunca serán clásicos universales. ¿Por qué motivo se han desplazado a los clásicos universales en favor de los supuestos iconos nacionales? Hace algunos años se celebró el "Any Pedrolo" y todo el mundo tuvo que leer obritas de Manuel de Pedrolo en Cataluña. Manuel de Pedrolo es un escritor muy menor, gran plagiador y de un escaso nivel literario. Pero ahi está. Hay de volver a mirarse a los clásicos universales, aunque estén adaptados. Hay grandísimas adaptaciones debidas a figuras muy notables de nuestra cultura.

2- La pantalla ha matado al libro, nos dicen. Es cierto que las muchas horas dedicadas a mirar pantallas con mensajes simples, absurdos, publicitarios y a menudo falsos es un tiempo que se resta de otras actividades, entre las cueles está la lectura pero debe haber muchas más perjudicadas. Todas aquéllas actividades que requieren tiempo y dedicación deben de haberse visto afectadas en una proporción u otra. ¿La gente ve menos fútbol en televisión? ¿Tiene menos sexo? ¿Cocina menos? ¿Pasea menos?. Se plantea la hipótesis de que antes se leía mucho y ahora muy poco, pero esto es falso. La lectura nunca fue una actividad mayoritaria. Cuando yo era un jovenzuelo, en el Instituto San José de Calasanz de Barcelona (hoy, Moisès Broggi), éramos cuatro raritos los que leíamos libros. Y no existían las pantallas. Quienes no leían dedicaban sus horas a los billares y al futbolín, a dar tumbos por la calle, a las discotecas, a la tele, a chutar la pelota en el parque. Nadie, entonces, acusó a los futbolines de restar lectura ni de hacernos más ignorantes. Sin embargo, ya se acusaba al televisor de atraer la atención en detrimento de otras ocupaciones más intelectuales. Pero si uno recuerda la programación radiotelevisiva se dará cuenta de que contenía mucha más cultura que hoy. Yo recuerdo vagamente las "Historias para no dormir" debidas a Narciso Ibáñez Serrador y, hace poco, di con una pequeña serie en alguna palataforma de cine que pretendía recuperar el título y quizás el espíritu de aquéllos cuentos más bien macabros. El resultado es entre triste y muy triste, y lo digo así con indulgencia.

3- Se dedican muchas horas a la lectura en la escuela pero no hay resultados. Si no lo recuerdo mal, en alguna parte se dice que primero fue el verbo. Cuando yo era pequeño y no sabía leer, mi madre me leía cuentos en voz alta. En la escuela, tuve varios maestros y maestras que leían en voz alta, y lo que leían era lo que les gustaba, sin mucha intención pedagógica más allá de transmitir lo interesante y lo divertido que se puede encontrar en un buen libro. En primaria tuve a un maestro de dedicaba las difíciles horas de los viernes por la tarde a leernos cuentos de Edgar Allan Poe y, sobre todo, de H.P. Lovecraft. La clase permanecía en un silencio sepulcral, aunque a día de hoy ya nadie se pueda imaginar un aula sumida en esete silencio. Les estoy hablando de los años 70 del siglo pasado y fíjense que ni Poe ni Lovecraft son catalanes. Son, sin embargo, lecturas que estimulan la imaginación y crean intriga y que, por consiguiente transmiten una idea muy clara: es interesante leer. Hay un dato clave en esto: la voz del maestro. En la lectura en voz alta hay algo teatral y mágico. La entonación, las pausas, las inflexiones, los gestos. Todo eso nos enseña como se debe leer, ya que esta teatralidad se queda en la mente del niño y luego, de algún modo, la reproduce en su mente cuando lee en soledad. Hace ya algunos años, cuando se empezó a implementar la "media hora de lectura diaria" en las escuelas, en el centro en donde trabajaba decidimos evaluar la experiencia a fin de curso, y cada docente contó sus impresiones. La directora soltó una pregunta muy aguda: mientras el alumnado lee ¿qué hacía el docente?. Quienes contaron que la media hora de lectura era buena eran los docentes que también leían. Quienes contaron que había sido un desastre eran los docentes que "aprovechaban esta media hora para adelantar tareas importantes". No hace falta explicar la moraleja. Este curso he empezado por dedicarle media hora semanal a la lectura en voz alta. No les diré que el silencio sea sepulcral, pero es la media hora más silenciosa de toda la semana. Y algo de maravilla en los ojos del alumnado, algo de inesperado y mágico: estoy seguro de que no les han leído así nunca. Obviamente, he escogido un libro de intriga. La voz humana, retumbando en una sala, siempre será apabullante. No es necesario poner imágenes impactantes en una pantalla para aumentar el impacto y atraer más la atención.

4- Los maestros se desesperan ante la caída de la comprensión lectora, dicen. Pero también podríamos preguntarnos: ¿qué leen los maestros y las maestras? Tengo serias dudas sobre el hábito lector de los docentes, así como también sobre el de los padres y madres de estos alumnos que no leen. Si me fijo en los docentes de la educación primaria, mis observaciones no son nada halagüeñas. La mayoría de los docentes que conozco tienen el smartphone encima de la mesa todo el tiempo, y consultan la pantalla cada vez que le llega un "notificación". También se debe contar que la dirección del centro manda una media de siete u ocho mensajes diarios y en horario lectivo, algunos de los cuales son prescindibles mientras que otros afectan a la organización diaria, por lo que es comprensible que muchos docentes consulten el aparatito en clase, mientras son observados por el alumnado. En las conversaciones informales entre docentes solo recuerdo una vez (a lo largo de todo un curso) en el que alguien mencionara una lectura (un bestseller de muy cuestionable calidad), mientras que el fútbol, Donald Trump contra Nicolás Maduro, el sueldo y los impuestos, el concierto de Bad Bunny o la maldad de Pedro Sánchez y de la socialdemocracia en general se llevaron el podio. Por lo que cuenta el alumnado no deduzco que los adultos de la casa lean muchos libros. No descarto que, más pronto que tarde, algunas familias nos pregunten qué diablos hacemos para promover la lectura entre sus hijos y yo estaré muy tentado de preguntarles lo mismo. Aquí hay una paradoja fenomenal: unos adultos que no leen ¿exigirán a unos niños que lean más que ellos? ¿Unos docentes que no leen sermonearán a su alumnado por no leer?. Como ustedes sabrán, los docentes estamos obligados a una formación mínima durante el curso o bien en el largo verano, y yo, que soy de talante obediente, ha ido haciendo esas formaciones. He detectado que las lecturas obligatorias de los cursillos son progresivamente más exiguas, cuando no inexistentes. Parece que alguien, por encima de nosotros, ya ha asumido que no nos gusta perder mucho tiempo leyendo y nos disculpa de leer. Algunos años atrás, cuando ejercía de profesor de una Formación Profesional de Grado Superior (18 años), les pedí a mis alumnas que leyeran un artículo de cuatro páginas para analizarlo a la semana siguiente. Hubo algo muy parecido al motín de la Bounty pero en el aula. ¿Cuatro páginas? Pero tu... ¿de qué vas! ¿Te crees que somos universitarias? -me espetaron.

Pocos días atrás, escribí una carta abierta al claustro de mi centro docente en donde exponía mis consideraciones acerca de un asunto peliagudo pero que no viene al cuento. Mi texto era de unas 400 palabras. De las casi 40 personas que forman este claustro solo respondieron 4, y una de ellas respondió esto: no he leído la carta abierta de mi compañero, pero suscribo la respuesta del jefe de estudios. Si usted, querido/querida lector o lectora ha llegado hasta aquí, mi más sentido agradecimiento.


Comentarios

  1. A la primera pregunta: ¿Tiene menos sexo? ¿Cocina menos? ¿Pasea menos?.

    Según recoge el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en su último estudio sobre relaciones sexuales y de parejas, el 36% de los jóvenes de entre 18 y 24 años consideran que el sexo es poco o nada importante en sus vidas. Encuesta primer semestre del 2005.
    Sobre las cocinas te diré que hoy las casas se hacen con cocina minúscula, ya no se cocina, y el espacio de esta está dedicado a otra habitación.

    A la segunda pregunta decirte que los futbolines valían 5 pesetas que habías de pagar tu bolsillo, el movil lo paga papá.

    A la tercera pregunta te diré que la pantalla ha sustituido al libro. Es otro soporte, otra manera de ver y observar, es otra cultura.

    A la cuarta decirte que no sé lo que leen los maestros, sólo sé que a mi nieto de 12 años no le han mandado leer ningún libro en los dos meses largos de vacaciones, y eso es un error.

    Hoy hay la Fira del Llibre en Catalá, no la Fira del Lllibre con libertad de ambos idiomas, eso nos llevará al fracaso, porque todo el mundo domina la lengua materna , se eso no debemos tener dudas, y aquí solo se monopoliza el catalán. Otro error.
    Un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA ACELERACIÓN HACIA EL FIN

Quizás todos sabemos que nos acercamos al fin de una etapa, de un tiempo, de una era. Quizás solo sea  una sensación vaga que nos sugiere que esto se termina. Yo mismo contemplo las cosas que hay en el interior de esta mochilita que llevo a todas partes y veo una cajita de Omeprazol, otra cajita de pastillas antihistamínicas de las que se venden sin receta, dos sobres de Almax, un botecito con vaporizador de própolis con equinácea para el dolor de garganta. A veces también hay un par de cápsulas de Nolotil, nunca se sabe. Cada uno percibe la posibilidad del fin (o tan solo de un ligero empeoramiento) y lo gestiona a su manera. Tan solo diez años atrás no llevaba ninguna de esas sustancias en la mochila. En ella solo había la cartera, el tabaco y el mechero. El fin del tiempo está cada día más presente. Los más multimillonarios se están construyendo refugios a prueba de bombas nuclerares, de revoluciones salvajes y de apocalipsis zombis. La sensación de que nos acercamos al fin está...

LA INVASIÓN DE LOS BÁRBAROS

Quizás alguien conoce o recuerda el poema de Kavafis en el que espera la llegada inminente de los bárbaros. Esperando a los bárbaros, se titula. Es un texto que se debe leer despacio y pensando en cada verso. En el poema, el emperador y su gobierno suspenden la actividad, convencidos de que los bárbaros tomarán el control enseguida y proclamarán sus nuevas leyes. Pero pasa el tiempo y los bárbaros no llegan. Finalmente, alguien descubre que los bárbaros no existen. Los dos últimos versos del poema dicen así: ¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros? Esta gente, al fin y al cabo, era una solución. El fantástico novelista J.M. Coetzee escribió una novela con el mismo título, Esperando a los bárbaros, algunos años más tarde. La novela toma el espíritu del texto de Kavafis para contar la historia de un magistrado en una zona de frontera. El imperio inventa la amenaza de los bárbaros desatando una espiral de violencia, racismo y crueldad. El protagonista presencia la brutalidad de los...

L'11 DE SETEMBRE MÉS FELIÇ I MENYS INTERESSANT

El veí més indepe del meu bloc arriba a l'11 de setembre de 2026 amb la bandera feta un nyap . Giro la mirada enrere i contemplo, sense rencor i sense amor, aquells 11 de setembre furiosos, en què tremolaven els contenidors d'escombraries davant l'amenaça de les torxes ardents, les inacables cadenes humanes, els autocars i el merchandising de l'Assemblea Nacional i de Vilaweb, tots apressats a vendre xancletes, samarretes i gorres amb a bandera estelada. A l'entrada del supermercat Esclat, un aparador especial i majestuós venia tots els complements per anar a la manifestació. No hi havia balcó sense bandera ni pit sense samarreta, cada any un eslògan nou, escrit en un estil que anava de l'esperança a l'amenaça. Al final, tot fou un foc pàl·lid cuit entre els valors petitburgesos, la xenofòbia, el nacionalisme més ranci i el romanticisme més tronat. El pupurri i la transversalitat no son sinònims: la confluència programàtica que va agermanar les diverses trib...