Cinco ex-consellers de Cultura (bueno, tres ex-consellers y dos ex-conselleres) han denunciado por prevaricación a la jueza que obliga a devolver los frescos de Sijena a Aragón. La denuncia reincide en el discurso indepe cansino y caducado, una vez más. El viejo y olvidado "ho tornarem a fer" se ha convertido en un degradado "no pararem de donar la llauna amb lo nostre". En este caso, las pinturas de Sijena, una historia rocambolesca y triste que, a fin de cuentas, trata sobre unas pinturitas bastante flojillas.
Quizás la inminencia de la Semana Santa ha iluminado a ese puñado de ex altos cargos, uno pendiente de dar cuentas a la justicia y residente en Waterloo (sin que se sepa muy bien a qué dedica su vida) y otra pendiente de si ingresa o no en el talego por varios delitos relacionados con la eterna codicia y la delincuencia común, pero no con la cosa independentista, aunque la señora Laura Borràs se confunda. Un rasgo que define a la mayoría de los consejeros de cultura es que simulan ser cultos aunque no lo sean mucho, como es el clamoroso caso de Lluís Puig, hombre que jamás pasó de la cultureta popular.
Desconozco cual es la postura de la actual Consellera de Cultura, aunque creo que Salvador Illa es partidario de acatar la sentencia y listos. Y ya es mucho, porqué Illa es hombre piadoso y muy de misa, pero debe pensar que no hay para tanto y que la paz con los jueces bien vale una misa: no le vaya a pasar como a su predecesor el pobre Quim Torra, que tuvo que dejar el cargo por colgar una pancarta y ahora bosteza en un palacete de Gerona que le pagamos entre todos.
Es curioso ver lo que hace el aburrimiento cuando se junta con el patriotismo. En este caso, ha unido a cinco altos cargos de la cosa regional que suelen estar callados y dedicados a sus cosas. A esta gente le preocupa poco lo que sucede en su paisito, en sus calles, pero se entretienen en batallitas que huelan a reivindicación nacionalista y que permitan levantar banderitas. La realidad catalana no les inquieta, pero sí esos frescos un poco churruscados que llegaron a Cataluña mediante una historia lamentable de codicia, beatería y oportunismo, una historia muy catalana que -extrañamente- no ha dado pie a ninguna novelita de Lluís Llach ni de Pilar Rahola, ni a ningún documental de la furibunda Isona Passola, siempre dispuesta a desempolvar la cámara para filmar la terrible represión española contra el pacífico pueblo catalán.
El independentismo languidece suavemente y de vez en cuando se desvela unos minutos, para caer de nuevo en sus ensoñaciones y sus balbuceos. En esta ocasión, a costa de una jueza y de las monjas sanjuanista de la Orden de San Juan de Malta. Cuando eso se les pase, regresarán a su siesta, durante la cual soñarán que en el año 3.714 ho tornarem a fer, pero esta vez de verdad.

Em sembla que no has entes res de tot aquest procés, que es una acció totalment política. Els exconsellers sjhan limitat a expresar una veritat inopotuna, La jutgesa i el Govern de l'Aragó han prevaricat en tot aquest procés, en el que sense tenir cap raó han perjudicat al cap i a la fi, a les obres que et recordo la Generaliutat va pagar religiosamente a les monges. La teva obsessió amb els nacionalistes no et deixa veure ni els arbres ni el bosc.
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