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PEDAGOGÍA ESPAÑOLA DE LAS DOS ESPAÑAS


Dicen algunos historiadores que la guerra civil española fue la primera batalla de la segunda guerra mundial. Resulta creíble. La victoria del fascismo español animó a Hitler y a Mussolini, sin duda. Sin embargo, Hitler y Mussolini fueron vencidos al final en el campo de batalla, tras muchos millones de muertos. Europa entró en la democracia y España tuvo que esperar. ¿Hasta cuándo?. La Transición, por modélica que fuese (y no lo dudo) no es equivalente a la derrota de las dictaduras fascistas. Fíjense en el detalle: Felipe VI está ahora mismo en la mansión de Mallorca que incautó el Caudillo, tan pancho. Y su padre, de regatas en Galicia sin rendir cuentas a la Hacienda pública. La Transición la compro, y compro la Constitución. Pero queda mucho de que hablar.

Y mucho se ha hablado, también, de la polarización política en los últimos años, y casi todos convendrán en que la polarización es una de las enemigas de la democracia: ese escenario de posiciones irreconciliables, sin diálogo y sin pacto posible desmiente los principios elementales del pensamiento democrático. Si un pilar fundamental de la democracia es el diálogo... ¿a qué viene hablar de cordones sanitarios y de posturas sin puntos en común? Vox es un partido protofascista, y hasta ahí estaremos bastante de acuerdo. Pero "Sumar" no es comunista: es socialdemócrata en esencia y solo es un poco más socialdemócrata que el PP, partido que se inclina mucho hacia el liberalismo pero que, a grandes rasgos, dista mucho de los planteamientos ultraliberales de los ideólogos como O'Bannon. Por lo menos una parte de su partido es así: el gobierno andaluz del PP, con algunas luces y muchas sombras, presenta a un PP moderadamente moderado.

¿A qué viene a cuento todo eso? Se lo habrán imaginado: el escenario tras las elecciones del 23J presenta una incertidumbre tremenda: que la única opción del PP sea pactar con VOX y cazar tres o cuatro tránsfugas por ahí es una opción deleznable que nos lanza al abismo o a una repetición electoral muy estúpida. Por otra parte: el pacto del PSOE con el resto de las izquierdas, por insuficiente, le obliga a mendigar el apoyo de fuerzas netamente derechistas, tradicionalistas, carlistas y muy volubles: decir que el PNV es "progresista" suena a chiste. Y buscar el apoyo de Junts es más o menos un suicidio en diferido. Junts x Cataluña es, en este momento, el partido más parecido a VOX del espectro español, pero en clave catalana: esencialista, populista, xenófobo. No lo digo solo por sus posicionamientos independentistas, si no porque se puede intuir (sin ser adivino) su deriva inminente hacia las posiciones de Aliança Catalana, el partido que ganó las elecciones en el municipio de Ripoll y cuyo ideólogo es el joven y riquísimo Jordi Aragonès (primo carnal de Pere), ferviente admirador de Donald Trump. Pueden leer un fantástico artículo aquí: https://elpais.com/quadern/2023-07-22/la-doble-cara-dalianca-catalana.html#?rel=lom

No soy yo el primero que se pregunta por un posible pacto PP-PSOE. Creo que muchos se lo han planteado, quizás en el duermevela. Un pacto que parece antinatural, pero... ¿es natural un pacto PSOE-Junts? ¿En qué sentido se pueda afirmar que el PP es menos progresista que Junts? 

La primera vez que me pregunté: ¿sería bueno un pacto PP-PSOE? me respondí a mi mismo que eso era una locura. ¿Cómo podría pactar con el PSOE quién se hartó de proclamar que su único programa es "derogar en sanchismo" -aún sabiendo que la mayor parte de la acción del gobierno del PSOE es impecable -e inderogable en el marco europeo?

Yo les dejo la pregunta para que ustedes se la mediten. Y les sugiero que la piensen en clave de pedagogía española, de pedagogía de la memoria histórica, de pedagogía de la convivencia -que es la más compleja y difícil de todas: por primera vez, quizás, las dos Españas se pueden sentar como dialogantes, por fin, y les iban a contar a los españolitos que no es necesario que una de las dos Españas te hiele el corazón. Piensen y ya me dirán.


Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Perquè pactessin PP/PSOE caldria que tinguessin sentit d'Estat i intel·ligència política, dos conceptes absents en el seu imaginari. Salut

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  3. Valga de ejemplo el apretón de manos en el pacto de Toledo de 1996. Allí Psoe, PP, IU , CiU , PNV y el Partido Canario, partido que hoy no quiere arrimar su voto para favorecer ni a peperos ni a progresistas, y en el 1996, o sea, todo mucho más problemático que hoy, hicieron un acuerdo de 15 puntos que se cumplió hasta la llegada de Zapatero, que fue quien abrió la caja de las pensiones, intocable hasta el momento, porque necesitaba del dinero para pagar el déficit del momento.
    Allí fueron estadistas, hombres de estado, por muy Fraga que fuera uno de ellos, bajo la batuta de Pujol, instigador del pacto, en ese momento.
    Y funcionó.
    ¿Por qué no habría de funcionar ahora?
    Bueno, cierto, hoy no funcionaría porque nos mandan políticos a vuelo de cuatro años y ¿qué hay de lo mío?, no estadistas, hombres de estado, personas que hacen las cosas para dos generaciones, como fue y es el Pacto de Toledo.
    Aquí lo que no se hiela ni se queda congelado son los sueldos de sus señorías, que es lo primero que se tocan cuando ponen su culo en la poltrona.
    Salut

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