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ANTISOCIAL



Que vivimos tiempos oscuros e inciertos nadie lo puede negar. Que eso que llamamos "redes sociales" ha venido para empeorar el panorama, tampoco. Esas redes tienen más de antisocial que de social, pero nos empeñamos en llamarlas "sociales".

"Antisocial" también es el título del trabajo de Andrew Marantz publicado por la Editorial Capitán Swing en 2021, en el que analiza, cuenta y reporta el entramado de páginas, blogueros, medios digitales y autores, influencers, etc que llevaron a Donald Trump a su primera legislatura. Se trata de una galaxia enorme de supremacistas blancos, antisemitas, anticomunistas, antifeministas, antisistema de toda índole, anarquistas de derechas, nacimentistas, ultraneoliberales, neonazis, negacionistas del Holocausto judío y del cambio climático y el largo etcétera de la esfera machista, admiradores del Ku Klux Klan... La miríada de grupos, grupitos y grupúsculos de esa índole que se mueve por los Estados Unidos es apabullante. Y todos esos grupos, generalmente abstencionistas, decidieron votar por Trump ya que sintieron, de una forma visceral, que por fin tenían a un candidato que respondía a todas sus inquietudes.

Quizás ustedes habrán advertido que la portada de "Antisocial" modifica el pajarito de Twiter y le pone cara de perro agresivo y mordedor. Exacto, de eso se trata. El internet que creó un visionario más bien hippy ha caído en manos de los grupos del odio. Y en el nombre de la libertad de expresión, que es la libertad más querida por quienes su expresión es el odio al diferente.

España no es Estados Unidos, por fortuna. Pero tampoco estamos muy lejos de este universo del odio que se fragua bajo las apariencias. En España no hay antisemitismo porqué expulsaron a los judíos hace siglos, pero sí existe el odio a los ciudadanos extranjeros de otras religiones o de otras lenguas. En Cataluña, el independentismo aglutinó y aglutina a grupos innumerables de supremacistas nacionalistas, nativistas y antimusulmanes, así como grupos que señalan a la comunidadd latinoamericana por su escasa predisposición hacia la lengua catalana. Ustedes sin duda habrán visto a los grupos de las redes o creadores de opinión que temen la sustitución del hombre blanco español por otras razas o culturas que diluirán la idiosincracia española de veras, a quienes piensan que las mujeres tienen demasiados derechos, que los magrebíes demasiadas subvenciones o los pobres demasiadas ayudas. 

En Cataluña hay un denso entramado de organizaciones que se manejan por las redes y que, bajo el signo de un nacionalismo a veces ligero y a veces pesado abogan por un regreso a los valores tradicionales, de un cristianismo reinterpretado en clave retrógrada e antihumanista, y que no se cortan al invocar a los mitos patrióticos más racistas. Todos estos grupos, youtubers e influenciadores no se adscriben a ninguna formación política convencional (abjuran de todas ellas por dóciles y asimiladas, por demasiado "woke") pero es obvio que se dejarán querer por el partido de Sívia Orriols, que no deja de subir en las encuestas. Y es obvio que Aliança Catalana se dejará querer por esta constelación de grupos.

Quizás ustedes conocen el concepto periodístico de la "ventana de Overton", que es la estrategia mediante la cual lo que era indecible se vuelve posible y pasa a formar parte del debate "normal", lo indecible se transforma en simplemente polémico. El último ejemplo de la apertura de la ventana de Overton lo ha protagonizado el señor Feijóo al soltar que los trabajadores que están de baja quizás deberían perder algunos derechos. Feijóo también siente el aliento de la extrema derecha en el cogote y se afana en ganarse sus simpatías, convencido de que el voto identitario, antiliberal y antisocial le puede dar la mayoría en unas elecciones.

Sin embargo, la extrema derecha lleva mucha ventaja en la apertura de la ventana de Overton, y ahí está ese concepto estrambótico de la "prioridad nacional" que se va imponiendo en cada comunidad autónoma en donde el Partido Popular debe someterse a las exigencias de Vox. En Cataluña podría pasar algo muy parecido en una hipotética pero posible alianza del Junts de Puigdemont con la Aliança de Orriols. Ambos partidos saben que la movilización del electorado nacionalista supremacista y la desmovilización del electorado liberal, socialdemócrata, feminista e igualitarista les puede dar mucha ventaja.

España (o Cataluña) no es Estados Unidos ni tenemos el sustrato racista fundacional de allí, pero debemos preguntarnos como se debe tratar a ese enjambre de grupos que se mueven por las redes sociales y que son capaces de atraer a todos esos jóvenes que se sienten seducidos por propuestas de una enorme estupidez y de una simplicidad desconcertante, fundamentadas en la deshumanización del diferente, la superioridad del nacido aquí y otras propuestas tan irracionales como absurdas y despreciables.

Comentarios

  1. Llevas mucha razón, LLuis, en lo que insertas, pero no te escribo para darte la razón, sino para saber qué es lo que está pasando, porque la verdad es que no tengo idea.
    Mira, te explico: Hace una semana, día arriba, día abajo, tuve que encontrarme con mi nieto y un par de compañeros suyos suyos por un motivo que no viene al caso. La cuestión es que mientras les acompañé les pergunté por el curso, que tan había ido el Iº de ESO (12 años), y que tal los profes, los compañeros, el cole, el ambiente...No salí bien parado con las respuestas; hay grupos, no bulling, cierto, pero grupos donde por nacionalidad (ahí está el punto) se juntan. Hubo ciertas respuestas que no me acabaron de convencer y denotanto que ninguno de los tres tienen movil, y que conozco a sus padres y son de lo mejor (lo garantizo), pienso, entonces, que la manera de pensar entre esta adolescencia viene de ideas preconcebidas entre los mismos adolescentes del centro. Ahora ¿de donde les viene esas ideas de que los "moros" (sic) son diferentes?.
    Poco puede hacer el profesorado , lo reconozco, Lluis, pues con mi nieto hemos hablado del asunto en muchas ocasiones y nunca lo había visto tan afirmativo en la cuestión.
    Ya ves que poca gracia me hace, y te aseguro que a sus padres les hace menos gracia que a mi (hablé del asunto con ellos, pues esto no se puede dejar dormir).
    Da asco la mierda del tik tok, el internet y los influencers, y los creadores de contenido en general.
    Cuidate ¡

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    1. te cuento lo que observo. En los primeros cursos de primaria, los niños juegan entre sí sin distinciones más allá de la del género. En los últimos cursos ya se evidencia la separación de los musulmanes. Luego la de los latinos. En secundaria ya son grupos aislados, con escasa interacción sana y muchos conflictos. Algo salió mal en la educación multicultural y emocional.

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    2. Ok, ya es una explicación. Se puede sacar conclusiones.
      Gracias

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  2. Me parece que confundes a VOX con los grupos neonazis.. El primero cogobierna con el Pp, en autonomías y alcaldías. El segundo van por su cuenta, con simbologias.
    Cuando voy en bici, me gusta ver, medir, analizar las distintas manifestaciones. Suelen acudir los neonazis, pocos y agrupados, son custodiados por la guardia urbana, hasta las faldas de Montjuic, donde tienen un espacio para hacer sus discursos, custodiados por la urbana.
    Luego en la tele, en las redes, salen dando gritos como amedrantando. Si no me crees, es fácil, en la próxima manifestación te vas a la plaza España y los verás subir subir a Montjuic, rodeados por la Urbana
    VOX es un partido de derechas pero no neonazi y ya gobierna, no pasa nada.
    De tanto nombrarlos, seguro que crecen.
    Saludos

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  3. No ocurre nada que no sea fruto de nuestros merecimientos. En lo que no coincido contigo es en esa cuestión de si somos o no somos como Estados Unidos. Puede que, como dices, no tengamos en nuestras arcas un racismo fundacional, pero el que tenemos y que no sé como adjetivar, es igual de visceral. No tengo dudas.
    Un saludo.

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    1. Quizás tienes razón. Durante muchos años se dijo que en España no había racismo, pero posiblemente se debía al porcentaje muy bajo de inmigración. Ahora, cuando nos acercamos a los porcentajes europeos, se pone en evidencia que sí había racismo. Hay que pensar también en el asunto gitano y en los 500 años de segregación y racismo.

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  4. La separación por tribus es normal, los gitanos íntegros se lo montan ellos con sus bodas y costumbres.. Si te viene un grupo de Mozambique a clase, se sientan juntos, como me pasó a mi. Más tarde viene la distribución y separación, según sus intereses económicos e ideas

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    1. El uso de la palabra "tribu" no se si es deliberado o inconsciente, pero creo que explica algo: tras muchos años de pensamiento racional e ilustrado, reaparece el concepto de "tribu".

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