Cuando yo era niño o muy joven, estaba convencido de que el paso de los años adorna a los hombres y a las mujeres con un barniz de sabiduría, saber estar, sensatez, raciocinio e intelectualidad. Pensaba, incluso que a mi me sucedería lo mismo por una ley natural. Los árboles, por ejemplo, son más sólidos y serios a partir de cierta edad, proveen de sombras más reconfortantes e incluso son más bellos, y un mayor número de pájaros pueden albergarse entre sus ramas seguras y consistentes.
En aquellas edades tempranas, las expresiones que se referían a un "viejo verde", por ejemplo, me sonaban a chascarrillos o a chistes, ya que daba por supuesto que un hombre viejo debía ser, por imperativo natural, un hombre sabio y equilibrado, algo así como un filósofo, un Platón o un Sócrates.
Pero el argumento de la obra era otro, y eso lo descubrí más tarde. A día de hoy, una vez en los sesenta, la edad me parece una ilusión y un engaño, y he descubierto que no hay nada noble en el envejecimiento, y que los viejos sabios y sensatos ya eran sabios y sensatos mucho antes, del mismo modo que quienes fueron patanes a los 18 lo siguen siendo a los 70. Y a los 80. Albert Einstein nos reveló que la gravedad no es lo que atrae los cuerpos hacia el suelo si no la curvatura del espacio-tiempo provocada por los cuerpos masivos, y la vida me revela que la sensatez y la sabiduría son objetos extraños que para nada dependen de la edad del sujeto.
Cuando era muy joven, también supuse que una buena formación académica y humanística daban acceso a los puestos relevantes de la sociedad y del poder, por lo menos en las sociedades democráticas. Pero ahora ya se que andaba muy equivocado. Un patán de 80 puede ser presidente aunque carezca de cualquier atisbo de formación y se comporte como un niño de 8. Lo que daba acceso a los puestos del poder y de la relevancia social dependía de otros factores, como la familia y la hacienda. El sistema no estaba pensado como yo creía, y la naturaleza tiende a favorecer al fuerte, al de los colmillos más largos.
Creo que estamos viviendo unos tiempos feos. Tiempos feos en los que el patán internacional arrecia con fuerza. Un patán en Colombia, otro en Argentina, en Estados Unidos, en Chile, en Rusia, en Ucrania, en Israel, en El Salvador, en Nicaragua. Y otros más, he perdido la cuenta (y la esperanza). El pueblo vota a los patanes y la democracia ya es un sistema desprovisto de contenido social, mera mecánica votista.
Los mayores patanes de España aspiran a la Moncloa. En Cataluña nos intentaron convencer, unos pocos años atrás, de que los votos nos harían libres mediante el voto a una panda de patanes. Tras el fiasco de la pandilla de irresponsables (y patanes), aparecieron nuevos patanes en las comarcas porcinas del interior y se llevaron los aplausos de un pueblo tan cerril como exhausto. En España, un zoquete gallego y un garrulo nacido en Bibao prometen salvar al país. En Cataluña, lo promete una señora que nadie sabe de donde ha salido pero genera muchas simpatías por hablar en un catalán trasnochado y medieval y por no respetar las convenciones. Alea iacta est.
Ha empezado la primavera del patán, la primavera del insulto y del acoso, de la mentira más bonita que la verdad. Parece que el mensaje está muy nítido: contra la socialdemocracia todo vale. Si hay que fastidiar a la socialdemocracia y para ello se debe fastidiar a la democracia, dice el patán, vamos a fastidiar a la democracia. Vamos a convertir a la democracia en un aparato de votos y recuentos, la despojamos de cualquier vestigio de justicia social y de igualdad y así llegamos al poder. Al poder de los negocios.
El argumento de la obra es muy decepcionante: el que nació poderoso sigue poderoso y la democracia parece validarle en su poder. Incluso los jueces se arrodillan ante su naturaleza cesárea. Creo que debería releer a Orwell. Releer a Orwell en algún lugar remoto y sin cobertura.


Hace tiempo que la vida no va en serio. Y el patán aún menos.
ResponderEliminarO quizás sea del revés. La vida va más en serio y el patán también.
EliminarLas bases de la socialdemocracia son tres: Libertad, Equidad y Solidaridad. Sus principios son: Escuela pública, Sanidad trasversal, Justicia Sicial e igualdad de oportunidades. Ejemplo : Olof Palme.
ResponderEliminarEn España y en sus 17+2 autonomías, las listas son cerradas. ¿Qué quiero decir?, que en un sistema de listas cerradas y bloqueadas, el partido decide no solo quiénes son los candidatos, sino también el orden exacto en el que entrarán al parlamento. El ciudadano solo puede votar por las siglas del partido, "comprando" el paquete completo.
Luego, NO HAY LIBERTAD, y si no hay libertad no puede haber equidad, porque la equidad es que uno pueda presentarse libremente y sea el pueblo, la circuscripción, quien escoja al candidato, sin depender del dedo benefactor del cabeza de serie, al cual le deberá el favor de la silla y su mesnada.
Y si NO HAY EQUIDAD, no puede haber SOLIDARIDAD, porque en la equidad se da la igualdad para un reparto solidario equitativo a la necesidad de quel que necesita de una ayuda.
Creo que es fácil ver porqué con las listas cerradas de todos los que se presentan y NO HAN QUERIDO REVOCARLAS JAMÁS en cincuenta años de democracia, porque...quien controla el diseño de la lista electoral controla el partido. Los líderes utilizan los primeros puestos de las listas para premiar la lealtad y castigar las voces críticas o disidentes.
Tu me hablas de patanes, los que vendrán, y yo te hablo de patanes, de los que están, de los que ayudan a los que están y de los que esperan con sus listas cerradas coger el poder.
Dentro de todo hay, porque los hay, buenos referentes: Juan Lobato, o el no menos preparado Eduardo Madina, pero a estos se les ha cerrado el paso, y se los han cerrado los de las listas...cerradas.
Un abrazo
Es evidente que las listas cerradas son un inconveniente depende de como las veas. Las listas abiertas favorecen un cierto caciquismo, pero eso es todo un debate. De tu comentario infiero que prefieres a los que vendrán, y creo que el asunto crucial es el de la libertad. Eso ya se lo preguntó Lenin: libertad ¿para qué? O todavía mejor: libertad ¿para quién? La señora Ayuso le respondió: libertad para tomarse unas cañas, libertad para escoger entre sanidad pública o privada, entre escuela pública o privada. Es decir, libertad para los que pueden pagarse la libertad. Esa es la libertad que nos promueven, y nosotros, borregos, la compramos. Creo que estamos en el final de la socialdemocracia y lo que viene luego no es libertad: es miseria. Viendo como está todo creo que no me queda otra que volver a votar al PSOE, ya que a su izquierda nadie se lo toma en serio (y Rufián haciendo ejercicios circenses) y a su derecha solo hay horror, vacío, negocio para los de siempre, estulticia y fascismo eterno.
EliminarTe equivocas, LLUIS, y de lleno.
EliminarYo no he cambiado de opinión, y he votado dos partidos diferentes. Esta vez no me esperen, no iré a votar.
Un saludo
De todas formas, mi buen Lluis, esperaba de ti, en la réplica, una argumentación más fuerte, y no quedarte con eso de "Las listas abiertas favorecen un cierto caciquismo, pero eso es todo un debate" .El debate está en esta entrada y yo expongo lo que me sucede al ver toda una pléyade de satélites alrrededor de un jefe supremo que ha abolido justamente eso, "El debate del estado de la nación" y la anulación de las "Primarias", con la excusa de que si no se presenta un sector crítico con los avales suficientes no pueden celebrarse, y ahí te dejo a Tudanca, a Leguina o al propio Madina, arrinconados por llevar la contraria al "puto amo" (sic) del maleducado y patán Oscar Puente.
EliminarY por que yo contesto que estoy descontento "tu deduces" que pefiero a los que vendrán a lo que hay.
Es paradigmático que no te preguntes porqué hemos llegado a esto, y que tú, con tu inteligencia, que la tienes, no veas que la ultraderecha ha llegado no por ignición espontánea, sino por un incumplimiento continuado de las obligaciones contractuales de la izquierda: La Sanidad está hecha una verdadera porquería (ya sabes que tengo siete famliares dentro y puedo hablar con propiedad). Hablarte de lo social, con un hijo Educador Social y una nuera Psicóloga Infantil, podría hacerlo, pero es de llorar; sobre miserias..¿qué decir?, si sabes a qué he dedicado diez y siete años de mi vida...Y yo sé lo que vendrá !claro que lo sé!, pero no ha venido sola, ha venido porque quien detenta el poder no ha querido apartarse, dar un paso al lado, dejar que se presentara otro del partido (te he nombrado a tres muy preparados, pero hay más , el Cuerpo, por ejemplo, de Economía), y asumir sus errores como Jefe de Personal.
Lo que escogió ha sido un nido de vívoras, y estas le han devorado, pero lo que es peor, han devorado el partido, el PSOE en su esencia.
¿Entiendes ahora porqué me abstendré?
Un saludo
Desde luego es digno de admirar, que después de la corrupción en el partido socialista, con 24 años de sentencia para Abalos, digas que seguirás votando al Psoe, esto si que es fe
ResponderEliminarA mi me da igual, mientras que respeten la sanidad privada, la enseñanza concertada y privada.
Saludos
Sois todos, dignos de admiración. Lo digo en serio. Ya me gustaría a mí poder creer en el sistema. Pero no puedo. Hay que tener un bazo de Superman para, a pesar del paisaje, seguir con la más mínima de las esperanzas y creer que una papeleta en una urna, como si de un espermatozoide se tratara, dará vida a una nueva criatura, salvadora y redentora. En fin, un saludo y mucha suerte.
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