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ALGO DE LUZ CATALANA EN MIS OÍDOS


Lamento reconocerlo: no recuerdo cuál es el último grupo musical del pop-rock catalán que escuché y me gustó. Creo que debo retrotraerme a los buenos tiempos de Pau Riba (que no son todos los tiempos de Riba), a Jaume Sisa y algo de Adrià Puntí y algo de Albert Pla. Todo lo demás es un desierto o más bien el deseo de un desierto sonoro: antes de aporrear los oídos del sufrido pueblo catalán, muchos deberían haber optado por quedarse en silencio. Nunca comprenderé qué necesidad había de maltratar las orejas catalanas con "Els Pets", "Sopa de Cabra", y la lista de atrocidades posteriores que culmina con "Els Catarres". Lo de "Els Catarres" es muy sorprendente: uno de los grupos más anodinos e insípidos de la historia del pop disponen de varios discos y de... un libro que escribió Jordi Basté. Incomprensible. Muy mal debe de estar el panorama musical catalán para que se haga un libro sobre ese grupito de música bazofia que apenas anima una fiesta mayor pueblerina.

En algún momento me digo: quizás te haces mayor y no sabes conectar con la música que se hace en Cataluña, así que les pregunto a mis compañeras de trabajo que andan por la treintena. Una de ellas, la más musical, me habla con gran entusiasmo de "La gossa sorda", un grupo valenciano que, según ella, agota todas las entradas para escuchar sus conciertos. Por la tarde, ya en casa, compruebo: a) que La gossa sorda en efecto agota las entradas allá donde vaya, que son pueblos de Tarragona, Valencia y Mallorca y b) que su música suena a ska reivindicativo anticuado y muy visto (muy oído), sin ninguna aportación novedosa. Por fin reflexiono sobre lo poco glamuroso que es su nombre: La gossa sorda. Debe ser un sentido del humor próximo al absurdo o al punk de anadr por casa (por casa catalana), como cuando surgió aquél grupo de punk llamado "El frenillo de Gauguin" y que remitía, con gracia gamberra, a "La oreja de Van Gogh".

El pop catalán anda entre mal y muy mal, aburrido y ensimismado. Quizás el español no esté para echar cohetes, porqué la verdad es que todavía tengo que encontrarle alguna virtud a "Vetusta Morla", "Viva Suecia" o "Love of Lesbian" y esas cosas, todas ellas con nombres que pretenden significar algo aunque parece que nunca hayan pasado por unos estudios musicales algo serios ni hayan sido tocados por la gracia de la creatividad. Por no hablar de ese chico, un tal "Leiva" que tiene un par de canciones medio salvables y pretende imitar al Sabina joven con poca suerte, aunque el chico compensa su falta de talento con un ego sobredimensionado y unas previsibles referencias a la salud mental porqué habrá visto que eso ayuda a vender.

Luego, por fin, descubro que Rosalía es catalana y está sacando, por fascículos, un disco que promete ser muy bueno. Se titula "Lux". Quizás más que muy bueno. Y entonces me digo: ¡Rosalía ha salvado a la música catalana! sin caer en la cuenta de que muchísimos conciudadanos míos me darán la espalda y murmurarán que Rosalía nació en Cataluña pero no es catalana, que es una música españolaza, que su flamenco es una traición y otras lindezas por el estilo, que nunca jamás ha cantado una sardana ni ha versionado a Lluís Llach. Pero la verdad es resistente a las fantasías y a las paranoias: Rosalía es lo mejor que le ha pasado a la música hecha por alguien catalán, nacido en Cataluña, en muchos años. Ese disco que va mostrando a pedacitos es apabullante tanto si usted lo considera catalán como no.

Yo, que llevaba tiempo escuchando a El Niño de Elche convencido de que ese hombre compone e interpreta lo mejor que se produce por aquí, debo admitir que el Niño no está solo. Y diré algo más, aunque fuera de micrófono: tanto el Niño como Rosalía han hecho un giro hacia la espiritualidad y el cristianismo que me parece muy reseñable. Pero eso es cosa de otro texto, en otro momento.

Por ahora, quédense ustedes debatiendo si Rosalía es catalana o no, y si merece una Creu de Sant Jordi o una campaña difamatoria de esas que promueve la CUP, que son muy mucho de "La gossa sorda" y el rollito identitario.

https://youtu.be/htQBS2Ikz6c?si=vcHJPNdk9l85ty_e


Comentarios

  1. La Eléctrica Dharma era un buen grupo, pero de eso hace cuarenta años. Plá me sigue gustando, pero es evidente que los años no pasan en balde, ni para él, ni para mi.
    Un abrazo

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  2. Me quedé en "los celtas cortos", no he evolucionado más. Rosalía ya es un fenómeno que no entiendo, pero me gusta.
    Un buen estudio sobre la música catalana, un buen escrito
    Saludos

    ResponderEliminar

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