Ir al contenido principal

LO BELLO DUELE O NO ES BELLO

Un poeta antiguo se fijó en las flores que crecen en entornos feos. En concreto, un lirio entre cardos. Y yo, de repente, me encontré con un arbolito que crece en un polígono industrial lleno de camiones, humos, asfalto y hormigón.

Cada mañana le veo y el sol amanece por detrás de su ramitas que se están deshojando.

Cada mañana le saludo y le hago una foto. Es algo así como una relación íntima y, de tan íntima, silenciosa. Algo así como una oración brevísima es el sonido de la foto, el ¡clic! por la mañana.


El árbol que se deshoja entre la fealdad y el cemento me cuenta algo leve sobre esas vidas que viven en donde uno diría que no hay vida posible. Un planeta muy extraño.

Cerca de la navidad, el tráfico de grandes camiones crece y oculta el árbol, pero yo se que él está ahí y el sabe, a su manera vegetal, que yo estoy allí. El mundo se vuelve ruidoso y chungo y a veces pienso en largarme de aquí para irme a donde hay muchos más árboles más grandes y felices y más densos, más altos, más bellos. Pero eso ya es una relación y me quedo.




Comentarios

  1. Al fin y al cabo, un día bajamos de los árboles (o eso dicen). Quizás a eso se refiera ese libro "gore" en su apartado conocido como Génesis, cuando dice que un tal YHWH nos expulsó del paraíso. Quizás por eso, nuestra afección y añoranza hacia los árboles

    ResponderEliminar
  2. No dejes de saludarle cada mañana. Él sabe que tú estás, no lo dudes, al igual, lo que tú no sabes, es que él está porque tú estás.
    Juego de palabras que no es tal.
    Salut

    ResponderEliminar
  3. Es la época que caen las hojas, cuando el fruto se seca y deja escapar las semillas, tan codiciadas por las aves, desde el pequeño petirrojo hasta las grandes palomas. El árbol agotado ha cumplido su misión, dando de comer. No sabe si tendrá otra oportunidad, si habrá otra primavera para él.
    Hay que animarlo.
    Saludos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EL RETORN D'EN LLUÍS PUIG SOBRE UN BADALL D'OCTUBRE

Diuen les cròniques que el senyor Lluís Puig ha retornat. Ha anat a la seva ciutat de Terrassa, on l'esperaven un grup d'alegres jubilats i alguna autoritat. Aplaudiments i visques. I cap a casa. Després de nou anys en aquest estat límbic que no se sap ben bé si és exili, fuga o vacances llargues, en Lluís ja és a casa i no s'ha aixecat gaire rebombori. És a dir: ni fu ni fa. De fet, si preguntéssim pel carrer (fins i tot per un carrer de Terrassa qui és en Lluís Puig, ens costaria trobar algú que el conegués). La veritat, com la realitat, és una cosa crua i freda. Com la buidor de l'univers. Ningú no l'ha trobat a faltar perquè ningú no sap, tampoc, perquè ens feia falta, què li ha aportat a la ciutadania des del seu antic càrrec o des del seu vaporós exili/fuga/vacances llargues. (Encercli en blau la seva opció). Pel què he pogut saber, en Puig és un expert en cultura popular que va ser Conseller de cultura però volia ser Ministre de Cultura. Tampoc ningú no és ca...

SOY MÁS ESPAÑOL QUE TÚ

Reconozco, antes de empezar a desarrollar alguna idea al respecto de la mayor españolidad, que esta situación ya la había vivido no hace mucho, solo que entonces se trataba de ser más catalán que tú. Y todo el mundo conoce cómo terminó el empuje patriótico catalán: una debacle moral en la ciudadanía catalana y el descalabro de los partidos nacionalistas. En efecto, los años más pesados del "procés" fueron -entre otras gaitas, molestias y desastres- una carrera para posicionarse como el más patriota, el más implicado. Se afanaron en definir la patria y el patriotismo de un modo torpe e irracional, se posicionaron como para la salida de una carrera hacia ninguna parte. Eso no sucedió tan solo entre la clase política, el mal transitó hacia la ciudadanía y nadie quería quedarse atrás.  Muchos vecinos compitieron por poner la mayor bandera estrellada en su balcón, luego en su tejado, con un mástil más alto que el de al lado. La última camiseta de la ANC, el adhesivo en el coche, l...

TEORÍA DEL ENERGÚMENO

Algunos llaman a esa teoría Teoría del Mamarracho. Vaya usted a saber si es más energúmeno que mamarracho o todo lo contrario. Una vez, hace ya varios años, conocí a un tipo con fama de muy liante y de provocador, al cual solían invitarle a muchas fiestas, ya fueran estas de carácter familiar o más lúdicas. Vamos a imaginar que este tipo se llama Tomás, para poder usar un nombre que facilite el relato. El tipo. Tomás, siempre terminaba protagonizando algún altercado, generalmente poco edificante. A veces pimplaba demasiado y se excedía en el verbo y en la conducta, en otras optaba por organizar alguna performance que nadie le había solicitado. Sus excesos solían generar inquietud o incomodidad en el anfitrión, pero en la siguiente cita aparecía de nuevo y siempre oportunamente invitado. En una de estas situaciones, le pregunté al anfitrión por el motivo de la invitación al enrgúmeno que llamamos Tomás. Se lo pensó poco (pero no mucho) y me respondió: es que Tomás es un amigo, es uno de...