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VOTAR A SÁNCHEZ O NO VOTAR A FEIJÓO


En la hora del café, al mediodía, coincidimos un pequeño grupo de compañeras y compañeros del trabajo. Nos alejamos un poco de la escuela, aunque apenas unos 200 metros, que ya son suficientes. Un par de esquinas más arriba está el bar de los chinos. El bar de los chinos es un rincón tranquilo y resguardado enmedio del barrio de bloques pequeños, estética que podría ser soviética o franquista. En todas las ciudades en las que he puesto los pies existe un barrio como este, y en todas partes es idéntico incluso en los pequeños detalles. Los bloques amarillentos, feos, sin balcones o con unos balconcitos exiguos. Algunos vecinos se han instalado unos toldos, siempre verdes y con rayas blancas. La ropa tendida delata los trabajos: el uniforme del Leroy Merlin, del Lidl, de Digi, de Movistar, la mochila de Glovo, los uniformes de empresas locales del ramo de los instaladores y los lampistas. Instalaciones Martínez, Obras y reformas Hermanos López, Pintura José Valiente SL, Electricidad y calefacción Romero. Hay un pretencioso Obras Osorio-Castro, con ecos nobiliarios que nos remiten a un hidalgo antiguo.

Quizás la ironía o la compasión (o una compasión irónica) decidieron que esta esquina sea la de las calles Plinio el Viejo con Sócrates. Ahí es nada. Un escritor agudo sacaría mucha tinta de esta esquina.

Los bares del barrio están regentados por familias chinas en su inmensa mayoría: los chinos vinieron des de la lejana provincia de Zhejiang, la remota ciudad de Wenzhou. Vinieron des de muy lejos solo para salvar los bares de barrio. Nunca les estaremos lo bastante agradecidos. La señora que nos atiende es muy bajita, dicharachera, lista, pura pólvora. Como vamos cada día nos hace precio de amigo y de vez en cuando nos regala cosas: calcetines en diciembre, tabaco de marca china y símbolos comunistas. Siempre sonríe, incluso cuando discute con los clientes borrachines que andan dando tumbos por el barrio, de bar chino en bar chino.

Hoy ha salido el tema de las elecciones en España. Cosa rara, porqué normalmente evitamos la política y nos quedamos en las anécdotas y las cosas banales. El gimnasio, las cosas del fútbol, la lluvia y los es-alert, los cotilleos.

-Yo no votaré en estas elecciones -dice uno. Aunque me temo que sí votará, y que votará por un partido muy a la derecha: -Votaría si hubiera un candidato como Bukele.

-Sánchez es muy listo, ha conseguido sacar de las noticias el tema de Ceuta y la corrupción, lo ha sustituído por el desahucio de Maricarmen y aquí lo tiene todo ganado.

-Creo que Feijóo lo tiene mal, Sánchez es muy listo y Feijóo no es un tipo listo.

-Nunca he visto a un político tan político y tan ingenioso como Sánchez. No me gusta nada, pero reconozco que es el más listo.

-Yo normalmente voto a la izquierda del PSOE, pero ahora me planteo votar al PSOE.

-¿Por miedo a la derecha?

-Por miedo a que los fachas nos desmonten el estado del bienestar...

-¡O lo que queda de él!

-Lo que debemos reconocer es que la protección social y los salarios y todo eso han mejorado mucho con Sánchez.

-Lo malo de Sánchez es que le da paguitas a todo el mundo, eso está hundiendo a España.

-Las paguitas de seberían controlar más, no puede ser que se de el sueldo mínimo sin exigir nada a cambio.

-Los parados y los del salario mínimo deberían ponerlos a limpiar bosques y arreglar autopistas.

-En Alemania estas cosas no pasan.

-En Berlín han votado por un partido que propone expropiar los pisos de los fondos de inversión.

-¡Alemania! No entiendo nada de Alemania: ¡la ultraderecha ha ganado en un montón de provincias y en Berlín gana la ultraizquierda!

-¿Apostamos a que Feijóo no gana y no será presidente? Yo le veo cara de perdedor a este tipo. ¿Os habéis enterado de que ha confundido el hidrógeno verde con el nitrógeno? ¡Es un cateto integral!

-A mi es que Sánchez como que me representa, es un hombre con luces y que habla varios idiomas y puede ir por el mundo. A Feijóo no le veo representándome por Europa ni por ningún lado.

-A ver... es que ¡anda! ¡es la hora de volver al trabajo! Se nos ha hecho tarde...

-¡Vaya! ¡La política era más entretenida de lo que yo pensaba!

-¿A quién le toca pagar hoy?

-Yo pagué ayer.


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