Mariam se divorció de su marido cuando estaba embarazada del hijo en común. El amor se torció enseguida y jamás se han visto de nuevo. En los Estados Unidos, un hombre quiso ser presidente de la república y luego quiso ser rey: se dio cuenta de que la democracia no le sienta bien a sus proyectos autárquicos ni a sus negocios estrafalarios. En Cataluña, un hombre quiso ser también presidente de una república independiente y a continuación decidió vivir plácidamente en un chalecito de Waterloo, des de donde se ensoñó con patrias imaginarias, héroes decadentes y salones de peluquería flamenca.
Exacto. Mañana es 1 de octubre de nuevo. Pasaron ya nueve años des del desdichado 1 de octubre de la independencia, del referéndum grotesco, de las proclamas románticas. Nueve años y parece una vida entera. Todo va tan deprisa que casi nos caemos en las curvas. Cuando lo delreferéndum, empecé a pensar en emigrar de Cataluña en cuanto me jubile, pero entonces faltaba mucho. Hoy, la fecha de la jubilación se acerca vertiginosamente, felizmente. Los planes para marcharme de Cataluña ya están listos. Alguien me dice que todo aquéllo de la independencia ya pasó, que el sufflé ya bajó, que nadie tiene ganas de volver a las andadas tras tan gran descalabro social y moral.
La sociedad de hoy parece de otro tiempo y de otro mundo, ¡qué lejos vemos aquéllos días de la euforia patriótica catalana, ese patriotismo burgués y derechón de unos ricos cansados de vivir bien y que buscaban emociones tan románticas como insolidarias! Sin embargo... ¡Siempre hay un pero! En este caso, el "pero" se explica solo: las ínfulas y las tácticas de la señora Isabel D. Ayuso parecen copiadas punto por punto del proyecto separatista catalán: insolidaridad, egocentrismo, complejo de superioridad, populismo, reaccionarismo y bulos por todas partes. Amén del olor a corrupción.
Quizás no hemos ido demasiado lejos, quizás solo se ha desplazado el objeto del deseo pero estamos en lo mismo. División entre buenos y malos, expulsión de los malos, carné de buen español. El independentismo catalán sentó las bases teóricas y estratégicas del reto al estado democrático que ahora emula la Comunidad de Madrid del Partido Popular y los líderes de Vox en todas partes. Al fin y a cabo, la "prioridad nacional" se proclamó por primera vez durante el "procés". Fíjense ustedes en que ahora nos quieren contar qué es ser un buen español, qué es ser un patriota, cuáles son los requisitos y las formas de identificarlos. Se discute (incluso en los juzgados) quienes merecen tener la ciudadanía y si todos los ciudadanos tienen derecho al voto.
Aunque a día de hoy el tema se haya desplazado otra vez a gran velocidad hacia el asunto (muy peliagudo) de la vivienda y los alquileres y los inversores, el patriotismo sigue instalado en el discurso sobre la españolidad. Acabo de leer una convocatoria de la derecha madrileña para contrarrestar la protesta del Sindicato de Inquilinas en Madrid. En grandes letras se explicita: "No te olvides de tu bandera española".
El nacionalismo, eso que tanto dolor le causó a la Europa de hace casi un siglo, no cesa. Se reinventa, re reformula a veces en clave de nacionalidad romántica como la catalana, a veces en clave de españolismo auténtico con aires falangistas o casi fascistas. Vivimos en tiempos oscuros, dicen. O quizás nunca hemos salido de la oscuridad y los últimos cincuenta años de democracia, multilateralismo y socialdemocracia han sido un espejismo.
Acabo de encontrarme con un libro que quizás había soñado alguna vez: "La Ilustración oscura. Comprender el pensamiento neorreaccionario". Escrito por el doctor francés en Teoría Política Arnaud Miranda (¿de origen español?). Editorial Taurus, 2026. Es un libro didáctico y ligero pero certero e iluminador. Lectura asequible para profanos en la politología. Un libro que nos enseña donde vivimos, cuáles son las tendencias y las ramificaciones y las filiaciones de la derecha populista, de donde vienen y quizás a donde van. La mayor virtud de este libro, que no es nada extenso (unas 180 páginas) es que nos sitúa y nos permite comprender las palabras: reaccionario y neorreaccionario, libertario de derechas y tecnofascista, capitalismo libertario y libertario a secas, liberal y neoliberal.
Regreso a Mariam: llegó embarazada y divorciada a España, se libró del velo y eligió ser musulmana a su manera, que es una manera sin velo. Quiere educar a su hijo en los valores de la democracia y de la cultura española, se esfuerza en todo ello y nada de ello le resulta fácil. Y recibe las ayudas justas, que no son muchas y muchas veces dependen de la buena voluntad y la buena predisposición de las personas con quienes se cruza. Mariam vino a España pensando en un país europeo, el estado del bienestar, los valores democráticos y socialdemocráticos. Justo ahora acaban de regularizar sus papeles y se echa a llorar ante la regularización. La escucho intentando no emocionarme demasiado y ruego, en silencio, que España y Europa no la defrauden. Que no la defraudemos.

Miraré el libro.
ResponderEliminarGracias
Todavía era peor en mi infancia. El 1 de octubre era la festividad de la Exaltación del Caudillo. Sic.
ResponderEliminarComparto tus emociones. Por el contrario el otro día un conductor de autobús de la empresa Mombus trató mal a una viajera musulmana que se incorporaba en Medina del Campo, que no sabía español prácticamente y menos moverse, que encima dos jóvenes que ocupaban su asiento no se lo cedieron, que encima el conductor la echó hacia atrás con mal verbo y peor talante, etc.
ResponderEliminarhttps://elpais.com/espana/2026-09-30/el-conductor-de-un-bus-entre-zamora-y-madrid-humilla-a-una-pasajera-magrebi-no-hablas-espanol-para-lo-que-no-quieres.html?outputType=amp
En dónde vas a encontrar tanta playa,tanta montaña para disfrutarlas.Por un motivo u otro en todos los lugares en todas las comunidades de vecinos verás los unos y los otros.Es que acaso crees en el mundo feliz,sin problemas.
ResponderEliminarSaludos