Es de sobras conocido que el veranito, con esos calores y las ropas, escasas y ligeras, estimula el deseo o la líbido, como lo prefieran. Uno va por la calle y descubre que aquélla vecina, que en invierno le parecía más bien gris y anodina, en verano se vuelve atractiva, con esos hombros de bronce y esas perlitas de sudor en la frente, y ese vestidito que permite imaginar.
Algo así parece que le ha sucedido al diputado Tellado, a quién de repente los independentistas catalanes le resultan atractivos. Y se los mira y les pone ojitos. De repente, Puigdemont y su pandilla ya no son "enemigos de España" si no algo más que amigos, amigos con derecho a roce, que es un tipo de amistad que suele florecer en verano. Aunque sus señorías los diputados y diputadas vayan vestidos todo el año exactamente igual (por lo visto en el Congreso siempre hay la misma temperatura), el diputado Tellado ha adivinado un atractivo inesperado en la señora Nogueras. Si "los catalanes hacen cosas", como dijo el anterior líder gallego, el diputado Tellado infiere que "las catalanas también hacen cosas": ya habrán adivinado ustedes el leve sesgo sexista que resuena en la frase con solo cambiarle el género al sujeto. O a la sujeta.
Por lo que supe, el señor Tellado, cuando era muy joven y estaba en la Universidad (una universidad gallega) era un estudiante reivindicativo, de extrema izquierda, que rechazaba las mesas negociadores y creía que la lucha solo se puede llevar a cabo mediante la acción directa. Bueno, es evidente que el estudiante Tellado creció (y creció bastante), cambió de ideología pero no de metodología: algo queda. La bravuconería se queda. El diputado Tellado es de esa clase de hombre sanguíneo y más bien bruto, de verbo agresivo, esa clase de hombre que no pasa a la historia pero que uno siempre los prefiere de su lado, no vaya a ser que me suelte una dentellada a mi. Y el señor bravucón se ha fijado en la señora Nogueras que, además, es de un talante parecido. Aunque a la señora Nogueras no la veo mucho de acción directa, sí usa el mismo lenguaje y no sería de extrañar un romance tórrido y canicular, con notitas, miradas de solayo y algún que otro pellizquito: uy, perdona, me se ha escapado, yo no quería; no pasa nada, no me molesta que me pellizques.
Des de la lejana y aburrida Waterloo, el señor Puigdemont, tristón, contempla el idilio royéndose las uñas, envidioso de no ser él quien esté en el lugar de la diputada Nogueras. Cuando la llama para preguntarle como van las citas con el señor Tellado, siempre insiste en lo mismo: oye, supongo que en algún momento habréis hablado de lo mío ¿no? entre copa y copa, no te olvides de que sin aministía no hay lío. La señor Nogueras asiente mientras se abrocha el vestido. A la señora Nogueras no le importa demasiado que el supuesto líder del partido siga ahí arriba, lejos y aburrido, encerrado en el pueblo en donde Napoleón perdió el cañón. El líder ausente es un buen líder.
El verano nos deparará idilios que todos tenemos ganas de ir siguiendo, como la lectora del "¡Hola!" ante los líos de hidalgos y ricachones de medio pelo. Seguir atentos a los idilios de los demás es una forma de vivirlos y de olvidarse de nuestra vida monótona, en la que solos nos traen emociones las facturas previstas y las imprevistas, las malas notas de los niños y la derrama por la avería del ascensor. La dificultad del amor es más llevadera cuando hay tanto amor a nuestro alrededor. A mi, por lo menos, me ha emocionado esa declaración implícita en la frase: el peligro para España ya no es el secesionismo catalán, es Pedro Sánchez. Un buen giro de guión, un aviso. Alguien dirá que eso le huele un poco a síndrome de Estocolmo y podría ser así, pero a la vez... ¿acaso no es bonito asistir al nacimiento de un amor?.
Quizás ustedes no se habrán dado cuenta, pero en las últimas semanas también se ha observado un intercambio de mensajitos entre el aguerrido Abascal y la matamoros de Ripoll, la diputada (diputada regional, en este caso) Sílvia Orriols, que se postulan para una futura amistad. En el caso de Abascal y Orriols veo más improbable el derecho a roce: algo me dice que Sílvia no se presta a muchas alegrías extraconyugales pero ya se sabe que cuando el amor aprieta todo se puede hablar y luego está el mito de la erótica del poder: acuérdense de que incluso el Presidente francés François Hollande, hombre más bien poco atractivo, tuvo líos con mujeres jóvenes y guapas, fascinadas por la erótica del poder.
Así pues, puede que en España haya un giro hacia la derecha -más bien ultraderecha- de la mano del amor y de la canícula, que nos empuja a soltar ropa y mostrar los encantos. Ese giro lo vamos a pagar muy caro los españolitos de a pie que tenemos que ir a trabajar y a pagar facturas: acuérdense de que el año próximo se terminan los Fondos Europeos y se replanteará el aumento del gasto militar. Pero será bonito ver esos abrazos y esos besos entre antiguos enemigos que ahora se aman, será enternecedor y suculento. Creo que George Orwell predijo ese tipo de cambios entre enemigos y amigos: en su novela, el enemigo puede ser tanto Eurasia como Asia Oriental, dependiendo de las circunstancias y las conveniencias, aunque el enemigo público número uno siempre es Emmanuel Goldstein.
Bueno, ya lo saben: el secesionismo catalán ahora es amigo y objeto del deseo, y el enemigo de veras es Goldstein. El verano hace grandes maravillas, del mismo modo el que "el Señor ha obrado en mi grandes maravillas", como le dijó María a su prima Isabel, una frase que, según algunos, hace referencia al encuentro amoroso del ángel con María.

Muy bueno. M bueno, si señor, el escrito, El amor es ciego, pero en este caso, diría práctico.
ResponderEliminarEn cuanto entre el Pp en el poder, Puchi a casa.
Lo del amor de la matamoros, lo veo más difícil, no lo veo, pero cualquiera sabe,
Saludos
Este año entrante la cosa no estará fácil.
ResponderEliminarHabrá una reconsideración de la paga de Franco, la del 18 de julio, cambiada a finales de junio, sí, la de ese señor que todo el mundo odia pero de la que nadie reniega. Primero porque el resto de Europa no la remunera, y segundo, porque no hay casch.
La inflación estará imparable. Iran ha aprendido a cobrar peaje gracias al inútil del Trump, y el petroleo se encarecerá.
Los fosfatos y los abonos estarán intocables.
Las fábricas de coches europeas echarán gente a dojo.
EEUU quitará tropas de la OTAN (no se irá de la OTAN), pero quitará efectivos que danmucho a ganar en Zaragoza, en Cádiz, en Madrid y Huelva.
Al mismo tiempo ese dinero que falta lo pondrán los restos de Europa, entre ellos España, y por ende la soldadesca, pues esta es otra, ya se piensa en hacer un ejército obligatorio europeo y en la renovación del servicio militar obligar¡torio, aquel que quitó un tal Aznar, ya ves, que cosas, se implantará otra vez, y esta con la ayuda incondicional de Junts, y aquí la tal Noguera, pues la implantación del Servicio Militar para ambos sexos, estilo hebreo está en las órdenes del prontuario de Junts.
Los pisos serán más caros (la materia prima no bajará y los espacios cada vez son menosres para construir).
Y las prestaciones serán cada vez más escasas (mi nuera es la única psicóloga infantil en una comarca en la que deberían haber tres, luego cuando llega la hora de atender al paciente este ya le sobrepasa la edad...y desgraciadamente llega tarde para empezar con el tratamiento..)
No no lo van a tener fácil los que vengan...tampoco se lo dejan muy decente los que están (seamos honrados).
A mi que no me esperen. No me siento representado, esto es cosa de quemarlo todo...y no estoy para estos trotes.
Tengas salud.