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KARLES HOUDINI, DARRERA FUNCIÓ

Escriure sobre ell, riure's d'ell o plorar per la dissort de Carles Puigdemont no deixa de ser seguir-li el joc i banalitzar l'agressió a la democràcia i a la ciutadania que protagonitza des de fa set anys. El numeret digne de Houdini sota l'Arc del Triomf (quina elecció!) és ridícul i deplorable, i abundaran els acudits, els memes i les conyes. Però és un gest propi del populisme dretà i autoritari amb el qual ha intentat atemptarm un cop i un altre, contra la democràcia.

No sé si Steve Bannon i Roger Stone son gaire coneguts a Espanya, però més ens valdria conèixer com actuen els dos ideòlegs de Trump: l'estratègia és idèntica. Mitjançant accions en què es concentren seguidors convocats de forma fulgurant, poder acusar l'estat de corrupte i els jutges d'antidemocràtics i buscar la reacció policial desmesurada per provocar un esclat popular de dimensions imprevisibles que dugui a una escalada de tensió. Aquest cop no li ha sortit gaire bé a Carles Houdini, que més aviat ha deixat tothom perplexe, astorats davant d'un gest que, si bé és coherent amb tot el que ha fet ens els darrers set anys, no deixa de sorprendre per la puerilitat que l'inspira. Com el nen petit que, el dia de l'aniversari del seu germà fa una rebequeria per endur-se el protagonisme del dia.

És el segon cop (que jo sàpiga) que Carles Houdini enganya els seus propis companys de partit. Els va dir que vindria i ha vingut, però en acabat de l'aparició mariana s'ha escapolit i els ha deixat plantats. Fins i tot el cabestro Albert Batet sembla desconcertat, esperant instruccions al telèfon, guanyant temps, incapaç de comprendre. Puigdemont es burla d'un Parlament, d'unes eleccions i dels diputats del seu partit. Si el joc parlamentari és essencialment formal, per a en Carles és el pati de l'escola  on fa les seves trapelleries: el respecte per les institucions és nul, i ridiculitzar-les és, un cop més, el que estan fent els moviments autoritaris d'arreu. En aquest cas, deixa fins i tot la policia autonòmica en entredit i genera una escalada de conspiranoies que, en darrer terme, qüestionen l'Estat amb la intenció de socavar-lo.

Entre l'atac de gelos, l'egolatria i el narcissisme patològic, Puigdemont també busca el momentum, aquell instant que desborda l'estat. I si li ha sortit malament és perquè la convocatòria ha fallat i el nombre se seguidors era escàs (qui té ganes d'exposar-se al sol de l'agost?), però l'intent d'assalt al Parlament ha estat una realitat. Què pretenien els assaltants? És probable que Puigdemont faci alguna nova rebequeria mentre espera l'amnistia, però sembla obvi que avança, ara ja definitivament, cap a l'oblit. Però el mal a la democràcia i a la ciutadania ja està fet i, com fan les termites, lentament erosionen l'edifici que tant va costar de bastir.

Comentarios

  1. Muy bien,se puede tomar todo como coña marinera,pero en el Parlament lo aplaudieron(los suyos),dos mossos corruptos,eso son realidades,todo un sistema para que no escapara,que se vio inútil.
    No pueden quedar impune estos hechos.
    Saludos

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    Respuestas
    1. Es evidente que no se puede tomar a broma, aunque tenga parte de grotesco. Es un atentado constante a la democracia. Un tipo así no puede ser jamás un buen político.

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  2. Ojalá sea la última función de ese personaje de truco y esperpento. ¿Cómo puede seguir gente a individuos de esa estofa? Y luego ves quiénes se juntan para votar contra Illa y ya no te queda duda. Dios los cría, dice el saber refranero.

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    Respuestas
    1. El independentismo solo se merece lo que ahora tiene, y es lo único que le puede sacar del poder: perder en las urnas. Por lo que se ve, ni jueces ni policías.

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  3. Escriure sobre ell, riure's d'ell o plorar per la dissort de Carles Puigdemont no deixa de ser seguir-li el joc i banalitzar l'agressió a la democràcia i a la ciutadania que protagonitza des de fa set anys..."
    Completamente de acuerdo. Lo estamos banalizando todo, yo también contribuyo, desde luego, con una entrada de Torrente, pero como ciudadano tengo derecho al pataleo.
    Si yo pusiera que quiero verlo delante del juez, lo primero que se me diría sería "feixiste".
    Ayer se menea todo un dispositivo de mossos con tres helic´pteros como punta de lanza, una locura, cortando carreteras y vías de comunicación, cuando estuvo delante de sus narices en Arco de Triunfo dando un miting durante diez minutos, y cuando se sabe el coche, el color, y su matrícula.
    ¿Por qué no se detiene al dueño del vehículo? ¿Quién banaliza la democracia? pue la banaliza quien ha ordenado que no se le detenga.
    Eso hay que tenerlo en cuenta.

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