Ir al contenido principal

El populismo alcanza a los gatos


Me levanto con una noticia sorprendente: en mi ciudad de provincias se acaban de pintar unos pasos peatonales para gatos. Se trata de unas huellas color amarillo, que simulan las de un gato pero a tamaño gigante.

Leo, atónito, que esos pasos se pintan en zonas próximas a las colonias urbanas de gatos y, aunque el redactado es del estilo confuso propio de la prensa local, uno comprende que quizás también estén destinados a los perritos.

Tras leer, dejo caer el dispositivo encima del sofá y levanto la mirada hacia el cielo, aunque lo que veo es el techo blanco marfil del piso. Fuera, tras la cristalera del balcón, cae una lenta ceniza blanca y bailarina que tiene algo de apocalíptico. Hay un incendio lejano, pero la ceniza desciende aquí. El mundo es global. Como el populismo, que se extiende a este paso, titubeante pero seguro. Ahora veremos una huellas monstruosas de gato pintadas en la calzada. Significará que debemos aminorar la velocidad, no vaya a ser que nos salgo un gato. Jamás mataría a un gato. Soy de los que, cuando les entra un mosquito en casa, procuran ahuyentarlo.

No creo que este sea un problema acuciante en mi ciudad, y creo que hay asociaciones y voluntarios que recogen a los gatos que viven en colonias en los solares y los parques urbanos. Les recogen y les acogen, les vacunan y les cuidan. Las colonias urbanas de gatos constituyen un problema de salud pública, como todo el mundo comprende. Sin embargo, no se extermina a los gatos: se les recoge y se les da un plan de vida mejor.

En la misma mañana, algo más tarde, leo que una Ministra ha publicado un tuit solidarizándose con un ratoncito que se coló en un parlamento regional español y fue hallado muerto. Algún ujier debió de darle un escobazo y eso da pena, por supuesto, pero a la vez recuerdo los problemas de higiene y salud que trajeron los ratones urbanos en la Europa de unos siglos atrás. El populismo ha saltado de una especie a otras y no tiene ideologías ni fronteras, ni conoce límites taxonómicos.

El populismo de nuestros días actúa así: si por pintar una huellas amarillas en el asfalto me hago con el voto de los animalistas, todo eso que tengo. Luego quizás no tengo ni idea de como se gestiona una ciudad, pero los votos animalistas ya los tengo.

Es probable que, en mi ciudad, con este alcalde de populismo sin freno, pronto aparezcan otras ocurrencias estampadas en las calles. Bueno, en realidad ya lo hizo: pintó con la bandera del arcoiris unos bancos públicos para ganarse el voto del colectivo LGTBI, por el que no ha hecho nada más que poner pintura y luego sacarse una foto ante los colores. Quizás esta sea la única ventaja del populista: que se autorretrata y tiene el cinismo de subir la foto. Y les recuerdo que el término cinismo, palabra de latina de origen griego, desciende del término griego que designaba perro, animal al que los helenos consideraban desvergonzado por practicar sus necesidades en público y sin pudor alguno.

Mi ciudad, cuyos habitantes de la especie humana sufren las terribles consecuencias de la pandemia con altos índices de paro, de precariedad, de desahucios, de pobreza, tendrá ahora pasos especiales para gatos y perros, supongo. Me temo que el señor alcalde se reunió, durante su exitosa campaña electoral, con los dueños de mascotas y animalistas en general: les prometió algo a cambio y ahí lo tenemos. Pasos zebra para gatos. Dice la prensa local que Terrassa es la primera ciudad europea en aplicar esa medida, de modo que quizás deberíamos estar orgullosos de la patria chica que nos ha tocado.

La medida, siento decirlo, es ridícula cuando no grotesca. Cada vez que alguien tiene una ocurrencia novedosa debería pararse a pensar ¿porqué nadie antes lo hizo? La respuesta puede ser: nadie lo hizo antes porque es una estupidez. Del mismo modo que nadie inventó la rueda cuadrada. Y quizás no hace falta decir que ya existe una señal de tráfico oficial y universal que advierte al conductor/a de la presencia de animales domésticos en la vía: la ocurrencia es completamente inservible. O quizás sirve solo a los intereses del señor alcalde, que son, invariablemente, sacarse un selfie ante su ocurrencia pictórica.

El populismo, como la estupidez y la expansión del universo, no conocen límites. Mi ciudad se empobrece y se ensombrece en los índices de paro y fealdad, pero tiene pasos zebra para los gatos asilvestrados que viven en solares, ruinas y basura. Un nuevo éxito del populismo inane del señor alcalde, Jordi Ballart.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿HA GANADO LA DIGNIDAD EDUCATIVA?

Hubo un tiempo, a finales de los años 60 y 70 del siglo pasado, en el que la renovación pedagógica catalana fue el faro de la educación española. Cualquiera diría que las escuelas catalanas (solo algunas escuelas catalanas, privadas o muy privadas) estaban aportando el cambio a la educación franquista, atrasada y ridícula. Todo el mundo estaba dispuesto a exclamar que en Cataluña la educación era mucho más moderna. Por aquéllos tiempos proliferaron los centros inspirados en Montessori, en Freinet y en modelos procedentes de la Escuela Moderna (el modelo republicano, recuperado 30 años después de la guerra). Hay que precisarlo: estos centros eran pequeñas escuelas privadas, generalmente situadas en bonitos chalés de Sarriá, aunque alguna hubo en barrios obreros. En aquéllos tiempos, las familias que se lo pudieron permitir llevaron a sus hijos e hijas a aquéllas escuelas avanzadas de los chalés bonitos. Allí estuvieron los hijos de Jordi Pujol, así como los de Joan Raventós. También est...

TRES ESCENAS SOBRE LA CONSAGRACIÓN DEL BOCHORNO

La eterna pregunta: ¿los medios le dan a la opinión púbica lo que pide o los medios crean la opinión pública? Seguramente ambas opciones conviven. He intentado ver las noticias en TVE y solo he visto al Papa de Roma con su faldita blanca para aquí y para allá, tratado como una estrella del rock de las de antaño. Llena estadios como Bad Bunny, ese es el mensaje. El despliegue mediático y propagandístico es apabullante. Decorados, música pop... uno diría que el espectáculo no debe terminar. Me temo que, para alguien que viva la religión en su sentido íntimo, más bien místico, ese derroche de colores y sonidos es una aberración capaz de hacerte perder la fe. El heredero de Pedro... ¿era eso? Me susurran que el Vaticano, celoso de su enemigo el evangelismo americano, le ha copiado las formas y convierte en show el paseo de Su Santidad, que se presta con bastante convicción a la trasmutación en estrella mediática. Puesto que el señor Prevost está tan expuesto a las cámaras, he intentado enc...

LOS MAESTROS TRABAJAN POCO Y MAL (EN LA ESCUELA PÚBLICA)

El malestar en la docencia catalana (así como en otras partes de España) se ha manifestado con las continuas huelgas, protestas y reivindicaciones que arrecian des de principios de 2026. A día de hoy todavía no se sabe si se ha firmado la paz con la Conselleria d'Educació, depende de algo tan etéreo como el referéndum que el sindicato corporativo USTEC ha organizado y cuyo resultado se sabrá el jueves 4 de junio. En el caso de que no haya pacto, el curso terminará con huelgas amén de otras posibles formas de presión. Dicen los docentes que se han hartado de los sueldos bajos (un docente catalán cobra menos que un docente de la inmensa mayoría de las demás comunidades autónomas), de la cantidad tan elevada de alumnado en el aula, del exceso de burocracia y de la concreción del Decreto de Escuela Inclusiva (por decirlo en pocas palabras). Lo de la escuela inclusiva significa, para simplificar, la incorporación a la escuela ordinaria de alumnado con necesidades educativas especiales. ...